La inteligencia artificial (IA) ha irrumpido en nuestras vidas con una fuerza sin precedentes, revolucionando muchos aspectos de la sociedad, incluyendo el empleo. Con la rapidez de los avances tecnológicos, la IA está cambiando cómo se realizan las tareas diarias en diversos sectores económicos. Pero, ¿cómo afecta esto al mundo laboral y a los profesionales?
¿Cómo está afectando la IA al empleo?
La IA no solo está transformando los procesos y funciones de trabajo existentes, sino que también está introduciendo nuevos perfiles profesionales. Esto plantea preguntas sobre el futuro del empleo y los desafíos que enfrentarán los trabajadores en este nuevo entorno laboral.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), la IA podría impactar en un 40% de los empleos a nivel mundial, ya sea sustituyendo algunos puestos, complementando otros o generando nuevas oportunidades. A diferencia de olas anteriores de automatización, la IA también está afectando a los trabajos de alta cualificación, modificando roles que antes se consideraban seguros.
Impacto de la IA según el nivel de desarrollo económico
El efecto de la IA en el empleo varía según el desarrollo económico de cada país. En las economías avanzadas, se estima que hasta un 60% de los empleos podrían verse condicionados por la IA. En economías emergentes, el impacto podría alcanzar el 40%, mientras que en países de bajos ingresos, alrededor del 26% de los empleos podrían verse afectados. Un aspecto relevante destacado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) es que los empleos administrativos, donde predominan las mujeres, son particularmente vulnerables a la automatización impulsada por la IA.
En España, el impacto es ya evidente. Según un informe de Indesia, el 20% de las ofertas de trabajo relacionadas con IA y datos en 2022 no se cubrieron debido a la falta de profesionales cualificados en estas áreas.
¿Qué depara el futuro?
Aunque es difícil predecir el impacto total de la IA en el empleo, organismos como la OCDE sugieren que estamos al borde de un gran cambio. En su informe «Employment Outlook 2023», la OCDE afirma que la adopción de la IA en las empresas sigue siendo relativamente baja, pero que podría aumentar rápidamente gracias a los avances tecnológicos y a la mayor disponibilidad de talento en IA.
Para España, el futuro también trae retos y oportunidades. Se espera que la demanda de profesionales en datos e IA supere los 90,000 hasta 2025. Las empresas españolas no solo deben competir a nivel local, sino también con compañías internacionales que ofrecen condiciones laborales más atractivas y oportunidades de trabajo remoto.
Empleos que está transformando la IA
A pesar del temor de que la IA pueda destruir empleos, la OIT sugiere que esta tecnología podría complementar en lugar de reemplazar puestos de trabajo. Sin embargo, hay sectores más afectados que otros. La manufactura y los servicios financieros son dos áreas donde la IA ha tenido un gran impacto, según la OCDE. Por otro lado, sectores como la agricultura, la construcción y las industrias extractivas parecen menos expuestos a la automatización.
En contraste, la IA está creando nuevos tipos de empleos, como expertos en procesamiento de lenguaje natural, ingenieros de «AI Prompt» (especialistas en interactuar con IA generativa para obtener resultados específicos), auditores de algoritmos y roles creativos relacionados con la IA.
Los desafíos de integrar la IA en el mercado laboral
La integración de la IA en el empleo conlleva desafíos importantes. La OIT resalta la necesidad de políticas que faciliten una transición justa y equitativa para los trabajadores. Es fundamental que los gobiernos y las empresas inviertan en capacitación, protejan los derechos de los empleados y aseguren que los beneficios de la IA se distribuyan de manera equitativa.
La OCDE también recomienda políticas concretas para garantizar un uso fiable de la IA en el trabajo y destaca la importancia de la educación y la formación en IA para todos los niveles de cualificación, desde los trabajadores menos cualificados hasta los más experimentados.
El impacto de la inteligencia artificial en el empleo es innegable y seguirá creciendo. Mientras la IA promete aumentar la eficiencia y crear nuevas oportunidades, es crucial prepararse para una transición que garantice un uso ético y beneficioso de esta tecnología. Tanto empresas como gobiernos tienen la responsabilidad de crear un entorno que permita aprovechar al máximo las ventajas de la IA, garantizando al mismo tiempo una adaptación justa y responsable en el mercado laboral.
